La Iglesia de Santo Domingo y San Martín, ubicada también en el centro histórico, ha sido objeto de especial atención por parte de Oscasacra por su singularidad arquitectónica y sus ciclos pictóricos.
Se ha convertido en sede de conciertos de música sacra, conferencias y actividades interdisciplinares que promueven el diálogo entre arte contemporáneo y herencia religiosa.

